jueves, 25 de septiembre de 2025

Café déjà vu - ¿Por qué tantas cafeterías se ven iguales?

Fuente minimal, carteles genéricos, logo antropomorfo con patitas estilo rubber hose, ladrillo a la vista, plantas, tocadiscos y lámparas aesthetic. Un tablero de Pinterest que ahora no solo podemos ver desde nuestras pantallas, sino también desde las cafeterías. Algo así como si le hubiesen pedido al Chat GPT que diseñe una cafetería viral


Pero en definitiva, ¿Quién puede culparlos?

La estética globalista se extiende al menú de las cafeterías, en las cuales muchas veces podemos encontrar las mismas opciones, independientemente de la ubicación geográfica. Con este aspecto se repite la búsqueda de cumplir la expectativa del cliente, más que buscar el éxito a través de la diferenciación.

La estandarización del espacio en las cafeterías no es algo nuevo. Algunos patrones de la primera ola de consumo se profundizaron con las cadenas de cafeterías de la segunda ola. A su vez, muchos espacios fueron adoptando una estética propia de los no lugares, aquellas ciudades globales que gradualmente fueron perdiendo sus rasgos distintivos.

La realidad es que muchos cafés adoptan esta estética no porque les guste sino porque es lo que domina en las redes y por lo tanto lo que llama y vende

Cuando un café es instagrameable la gente lo postea, lo cual crea publicidad orgánica y atrae nuevos clientes, continuando con el círculo de homogeneización estética. De esta manera lo viral se impone como un indicador de calidad. Aquellos lugares con mayor exposición o interacción en redes resultan ser los más exitosos en términos de facturación. 

El problema es que siendo conscientes de esto, la homogeneidad se consolida a través de la adopción de la estética dominante en redes como herramienta de publicidad. Este minimalismo genérico apunta a la individualidad pero termina siendo reiterativo y monótono.

Una vez que un elemento se vuelve demasiado cliché, la moda cambia pero la homogeneidad se mantiene constante. Por otro lado, el público moldea al espacio y a sí mismo a través de esta retroalimentación estética. A pesar de que para un negocio gastronómico todos los clientes deberían ser iguales, algunos son más iguales que otros.

Al final, solo cierto tipo de personas se sienten cómodas. Quien no encaja queda filtrado. Sin embargo, tengo fe de que con el tiempo lo auténtico se va a terminar imponiendo sobre lo viral y retornaremos a explorar esencias individuales, en lugar de dedicarnos a copiar fórmulas digitales.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Café déjà vu - ¿Por qué tantas cafeterías se ven iguales?

Fuente minimal, carteles genéricos, logo antropomorfo con patitas estilo rubber hose , ladrillo a la vista, plantas, tocadiscos y lámparas a...